Claves a considerar en el manejo de los toros


Por Carlos Martín Acuña, Veterinario

A continuación, repasaremos una serie de momentos estratégicos en lo que hace al cuidado necesario de los toros en el establecimiento ganadero.

Período de descanso

Durante los meses en que los toros están en descanso sexual, deben permanecer en potreros, con disponibilidad forrajera tal que se mantengan en buen estado nutricional.

Uno de los errores más frecuentes que comete el criador es acordarse que tiene los toros poco tiempo antes de comenzar el servicio. En muchos establecimientos que pasaron a menores porcentajes de toros, se ha implantado una pastura exclusiva para ellos, y durante todo el año presentan un estado bueno; bajando el stock de toros se facilita su manejo.

Otro dato a considerar tiene que ver con que 4 a 5 meses antes del servicio se debe realizar el Examen de Fertilidad completo en sus tres grandes ítems: examen físico; examen sanitario y la prueba de Capacidad de Servicio (C.S). Esta prueba se efectuará solamente en aquellos rodeos “libres” de enfermedades venéreas: Trichomoniasis y Campylobacteriosis.

Época de servicio

El servicio primaveral es el más frecuente y puede variar el mes de comienzo, de acuerdo a la zona en cuestión y el tipo de alimentación.

En la Cuenca del Salado, sobre campo natural, es conveniente noviembre, diciembre y enero. Una buena práctica, de ser factible, es comenzar el primer servicio de las vaquillonas 20 días antes que el resto del rodeo.

Cuando se realiza el entore precoz de 15 meses se hace dificultoso. Hoy en día y de acuerdo a los trabajos del Dr. Julio César Burgués, del INTA Balcarce, la posibilidad del entore de junio y julio, en vaquillonas de 20 a 22 meses, nos permite una alternativa válida y, por ende, con menos exigencias nutricionales, con la seguridad de alcanzar porcentajes elevados de preñez en el 1º y 2º servicio, de las vaquillonas ya que en este último se entoran secas una vez destetadas en octubre.

Duración del servicio

Siendo el largo de la gestación de 283 días y la meta lograr un ternero por vaca y por año, para llegar a los 365 días, el servicio debería durar 82 días (283 + 82 = 365).

En la práctica, la mayoría de los servicios duran alrededor de tres meses.

Se pueden obtener buenos resultados en vaquillonas de primer servicio con 60 días de entore, siendo notable el incremento de preñez obtenido en el primer mes de servicio con toros de alta C.S.

3 torosDistribución de los toros

Los toros vírgenes deben ser utilizados siempre en un mismo rodeo y no mezclarlos con adultos.

Lo mismo es recomendado para toros viejos en su último servicio.

Se deben utilizar toros de edades similares en cada rodeo. Esto significa que los toros entre 3 y 6 años podrían utilizarse juntos, siendo el ideal hacerlo -por un lado- los de 3 y 4 años y, por otro, los de 5 y 6 años de edad.

Comportamiento sexual del rodeo

Las hembras en celo y las que están próximas a estarlo, se agrupan formando un Grupo Sexualmente Activo (G.S.A.). Además presentan mayor dinamismo, caminan 1 Km/ hora o sea 24 Km/ día y el toro lo detecta mediante el sentido de la vista y permanece gran parte de su tiempo en allí, cortejando y sirviendo a las vacas que presentan celo.

Este G.S.A. se forma cuando el rodeo presenta una buena tasa de celo diario, lográndose con un buen nivel nutritivo, de tal modo que una vaca puede criar a su ternero y alzarse prontamente.

La reproducción es una “función de lujo”; ante un estrés nutricional o de otra índole, la vaca se defiende economizando energía y no entra en celo.

En rodeos cuantitativamente numerosos pueden formarse varios G.S.A.

Los toros compiten entre sí por las vacas en celo. Los de 2 años de edad tienen un orden social inestable. Sin embargo, el ranking social no entorpece significativamente su actividad de servicio.

Los toros de edad mixta conservan un orden social más estable en relación con la veteranía de cada individuo.

La edad es el factor más relevante en la estratificación social y estará también influenciando la actividad que demuestren en el servicio.

Al asociar un toro viejo con toros jóvenes en un servicio de vaquillonas, el índice de preñez se deprimió en un 9%.

Al aparear toros con edades diversas, influimos en detrimento de la paternidad de las futuras crías.

Datos de Osterhoff indican que en cada uno de los cinco años de servicio con un grupo de toros de edad mixta sobre vacas, el toro más viejo y el que le seguía en edad, produjeron entre el 60 y el 70% de los terneros nacidos, mientras que el toro más joven produjo solamente entre el 5 y el 15 % de las crías.

Si los toros más viejos tenían un índice de crecimiento menor que el de sus subordinados más jóvenes, se deprimirá el índice de crecimiento en mayor medida que si se hubieran usado solo toros jóvenes.

En el mismo sentido, diferentes razas determinan también rangos sociales.

Al juntarse toros Hereford y Brahman en un mismo rodeo, los primeros producirán más alta proporción de terneros (Ittner y col. 1954, Donaldson 1962) lo que demuestra asimismo diferentes dominancias entre razas.

Porcentaje de toros

En muchos establecimientos se utiliza del 3 al 5% de toros, incluso se llega hasta el 8 a 10% en potreros sucios.

Con toros de alta Capacidad de Servicio se puede llegar a trabajar utilizando entre el 1,5% al 2%.

En una recopilación propia y de otros colegas sobre 148.300 vacas evaluadas, con servicios estacionados entre 60 y 100 días, con porcentajes de toros que oscilaron entre el 1,7 y 2,4%, en 51 establecimientos de 7 provincias de la Argentina, el resultado final de preñez fue del 94%.

Como dato interesante merece mencionarse que los más de 3.000 toros que participaron en esta evaluación eran aptos físicamente, sanitariamente controlados y de alta C.S.

A ninguno de ellos se les analizó su semen.

En establecimientos con montes, quebrados, o con potreros grandes (2.000 a 4.000 has.) con toros de alta C.S. no sería necesario utilizar más del 4%, según datos de un establecimiento ubicado en Mayor Buratovich, Partido de Villarino, Buenos Aires.

En un establecimiento en San Rafael, Mendoza en un potrero de 7.000 has. se realizó un ensayo con 300 vacas y 9 toros (3%) de alta C.S. con una preñez del 90%.

En esa zona es común utilizar entre el 6 y 14% de toros, según lo afirmado por productores de la zona.

Índice de concepción y porcentaje de preñez

El primero (I.C) es el porcentaje de preñez en los primeros 21 días de servicio. Se evalúa generalmente en las vaquillonas, con un tacto rectal en el día 56 de iniciado el servicio, las preñadas el día 21 tendrían una preñez de 35 días (21 + 35 = 56).

La preñada el día 21 sería la preñez más chica y la más grande; es decir la preñada el primer día de servicio tendría una preñez de 56 días.

Esta maniobra puede reemplazar el tacto previo al servicio en aquellos establecimientos bien manejados; es decir que no haya preñadas de robo, ni enfermedades venéreas, pudiéndose evaluar de esta manera la eficiencia del servicio de los toros, descartándose las vaquillonas con problemas y apartar las “preñadas” cabeza.

Sin embargo, en muchos establecimientos el tacto previo es de gran utilidad para detectar las preñeces fuera de época, y -al mismo tiempo- las vaquillonas no aptas genitalmente.

Es importante conocer el porcentaje de preñez en cada rodeo separadamente, para poder así evaluar cada grupo de toros.

Por ejemplo, en un establecimiento con 4.000 vientres, con un resultado final de preñez muy bueno (92-94%) estaba ocultando un episodio de trichomoniasis.

Esto surgió luego de efectuado el tacto rectal, al analizar los rodeos por separado, aquellos que estaban sanos arrojaron el 96% de preñez sobre 3.500 vacas, y los rodeos con toros enfermos apenas llegaron al 82% sobre las 500 vacas restantes.

De no haberlos discriminado, podríamos haber supuesto que todo estaba bajo control, cuando en realidad teníamos una bomba de tiempo.

Identificación de los toros INVOLUCRADOS

Es fundamental poder detectar cada toro desde que ingresa al establecimiento hasta que se da de baja o muere.

Es importante individualizar los grupos de toros en cada rodeo a través de identificaciones dobles como por ejemplo: número a fuego y caravana con el mismo número, o tatuaje y caravana con el mismo número.

Por lo tanto, es prioritario que una de las dos identificaciones sea permanente, y siempre tener en cuenta que el primer número sea la terminación del año de nacimiento.

Ej: Nº 805 (nacido en 1998), 101 (nacido en 2001).

Tener una clara identificación es una forma de facilitar la distribución de los toros en el servicio.

Instrucciones para el recorredor

Es importante hacer mucha docencia con el personal y remarcar la importancia que tiene el mismo durante el servicio.

Recordar que en última instancia es el recorredor la persona más importante en el establecimiento y que deberá agudizar el poder de observación en el momento de recorrer los rodeos para detectar cualquier anomalía en los toros. Podríamos enumerar algunos puntos para que el recorredor en cuestión los recuerde:

  1. Verificar que cada toro pertenezca a ese rodeo y no a otro, luego de haber realizado la distribución de los mismos.
  2. Hacerlos trotar para ver si claudican (mirar patas y pezuñas).
  3. Observar lesiones en prepucio (forro), pene y testículos.
  4. El ideal es poder observar alguna estocada o golpe (servicio) y en ese momento ver su pene exteriorizado, por si hubiera allí alguna lesión.
  5. Ver el comportamiento individual de cada toro.
  6. Identificar si hubiera algún toro agresor, que no se haya detectado durante la Prueba de C.S. para sacarlo del rodeo.
  7. En el caso de observarse alguna alteración de los puntos anteriores, retirar el toro, y reponerlo sólo si el problema ocurre dentro de los primeros 20 días (asumimos que el rodeo está sano y bien alimentado). Si se retira el toro luego de los 20 días de iniciado el servicio, no sería necesario reponerlo, siempre que se estén utilizando toros de alta C.S.
  8. En algún rodeo donde haya un toro solamente se deberían realizar dos recorridas diarias.
  9. A los 40 días de iniciado el servicio se debería notar menor actividad sexual.
  10. Nunca rotar los toros.

     Siempre empezar con el porcentaje asignado y retirar los toros todos juntos.

Acerca del Laboratorio CDV

CDV es uno de los laboratorios argentinos líderes, especializado en la elaboración de vacunas para la prevención de enfermedades que afectan a los rodeos bovinos, ovinos y acuacultura. Con más de 35 años de historia, pionero en el desarrollo de la vacuna para el control de Diarrea Viral Bovina con cepas nacionales y la incorporación de adyuvante oleoso en doble emulsión para la mejora de la respuesta inmune.

También es uno de los primeros laboratorios de diagnóstico de enfermedades veterinarias y miembro de la Red de Laboratorios de SENASA.

Además de elaborar productos propios, CDV produce biológicos para diversos laboratorios de renombre de origen nacional e internacional.

Ubicado en el Parque Industrial de Pilar, Buenos Aires, forma parte de un holding de capitales europeos desde el año 2008, habiendo realizado inversiones en sus dos plantas por más de US$ 54 millones. Las vacunas que produce cumplen con los más altos estándares de calidad, cuenta con certificación GMP otorgada por SENASA y es el mayor productor en Argentina, y la región, de reactivo para tuberculosis PPD. También es uno de los elaboradores de vacuna anti aftosa para Argentina y para exportación.

Los productos de la empresa están presentes en América Latina y Medio Oriente, y se encuentran en pleno proceso de registro también en Oceanía, Europa, África y diversos países de Asia.

 

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